¿Cómo crear el hábito de lectura en adolescentes? Dos bookstagrammers peruanos revelan estrategias para conectar con los jóvenes

Laly Arce y Aarón Asmat, bookstagrammers peruanos, comparten cinco claves para acercar la lectura a adolescentes y jóvenes sin imponerla.

LITERATURA

Jacky Alvarez

2/21/20262 min read

En medio de las redes sociales, los videojuegos y el consumo digital constante, muchos padres y docentes se preguntan cómo fomentar la lectura en adolescentes sin que se convierta en una obligación. Para Laly Arce y Aarón Asmat, bookstagrammers peruanos dedicados a la promoción de la literatura juvenil, el problema no es que los jóvenes no quieran leer, sino que muchas veces no han encontrado la historia adecuada ni el entorno que los motive a hacerlo.

Ambos desarrollaron su hábito lector durante la adolescencia. Laly Arce recuerda que su conexión con los libros se fortaleció cuando descubrió las sagas literarias, especialmente al leer Crepúsculo, una historia que compartió con amigas del colegio y cuya experiencia se extendió incluso a las salas de cine con cada estreno.

Por su parte, Aarón Asmat pensaba que no le gustaba leer porque no lograba terminar libros completos. Sin embargo, encontró su punto de partida en la historia del Rey Arturo y en los libros de Harry Potter, experiencias que marcaron el inicio de un hábito que no se detuvo. “Fue a partir de ellos que mi gusto por la lectura no paró”, afirma.

Desde su experiencia como creadores de contenido literario, ambos comparten cinco recomendaciones clave para desarrollar el hábito lector sin convertirlo en una imposición:

  1. Buscar una historia que realmente despierte interés. Si no engancha, cambiarla por otra, pero no abandonar la lectura en general.

  2. Leer en comunidad. Amigos, familia, clubes de lectura o eventos literarios pueden motivar a sostener el hábito.

  3. Consumir contenido sobre libros en redes sociales. Plataformas como YouTube, Instagram o TikTok permiten descubrir nuevas historias desde códigos cercanos a los jóvenes.

  4. No sentir culpa por abandonar un libro que no atrapa. La lectura por placer no debe convertirse en una tarea forzada.

  5. Explorar distintos formatos. Cómics, mangas y novelas gráficas también cuentan como lectura y pueden ser una puerta de entrada efectiva.

Asimismo, coinciden en que uno de los errores más frecuentes de los adultos es imponer títulos o descalificar géneros como el romance o la fantasía por considerarlos poco “serios”. Según Laly Arce, cuando un joven conecta con un género que le apasiona, el interés por la lectura surge de manera natural.

En plena era digital, ambos destacan que la lectura sigue siendo una herramienta vigente porque ofrece un espacio de pausa e introspección. “En un mundo tan acelerado, sentarse con un libro nos da un espacio de calma que es vital para la salud mental y el desarrollo del pensamiento crítico”, concluye Aarón Asmat.

Para ellos, el verdadero desafío no es obligar a leer, sino acompañar a los adolescentes hasta que encuentren la historia que los motive a quedarse.