HERBERT MOROTE PUBLICA "YO, ALMA MAHLER, LA NOVIA DEL VIENTO", UNA NOVELA QUE REIVINDICA EL LEGADO Y EL ESPÍRITU LIBRE DE UNA MUJER ÍCONO DE LA MODERNIDAD
El reconocido escritor e historiador peruano Herbert Morote presenta su más reciente título: Yo, Alma Mahler, la novia del viento (Lluvia Editores).
LANZAMIENTOLITERATURA
Jacky Alvarez
8/6/20263 min read


La obra está dedicada a una de las mujeres más fascinantes del siglo XX: una figura adelantada a su tiempo que, sin proponérselo ni teorizar sobre ello, se convirtió en una pionera de las luchas feministas contemporáneas.
Con una prosa íntima y cercana, Morote escribe sobre Alma Mahler como quien conversa con una vieja amiga, invitando al lector a descubrir una historia vibrante donde confluyen el arte, la pasión, la belleza, la inteligencia y la libertad.
La novela nos traslada a la Viena de comienzos del siglo XX, una ciudad rica, dinámica y cautivadora que se convirtió en el epicentro de grandes corrientes artísticas e intelectuales. En ese escenario convivieron figuras de la talla del compositor Gustav Mahler; los pintores Gustav Klimt y Oskar Kokoschka; el psicólogo Sigmund Freud; el anatomista Emil Zuckerkandl y el filósofo Ludwig Wittgenstein, quienes dejaron una huella imborrable en la historia de sus respectivas disciplinas.
Junto a esta pléyade de hombres ilustres destacó una mujer: Alma Schindler, más conocida como Alma Mahler por el apellido de su primer esposo. Su extraordinaria belleza, unida a un profundo interés por la música y la literatura, la llevó a establecer estrechos vínculos con los personajes más influyentes de su tiempo.
A lo largo de los años se ha escrito mucho sobre Alma, aunque no siempre con justicia. La historia oficial, marcada por una mirada patriarcal, ha tendido a destacar sus matrimonios, romances e infidelidades por encima de sus verdaderas motivaciones, relegándola al papel de musa o compañera de grandes genios. La narrativa de Morote rompe con ese sesgo y pone en primer plano el sacrificio de una artista que postergó sus propias aspiraciones y proyectos creativos para favorecer las carreras de sus parejas sentimentales.
La novela recrea la entrevista que Alma, ya en la última etapa de su vida, concede a un periodista. En ella relata su historia con absoluta franqueza, sin esquivar los temas más controvertidos, como sus relaciones amorosas, las infidelidades o las acusaciones de un supuesto antisemitismo.
Yo, Alma Mahler, la novia del viento ya se encuentra disponible en las principales librerías de Lima, entre ellas El Virrey y Comunitas. Esta cuidada edición de Lluvia Editores incluye, además, una selección de fotografías de la época, apuntes biográficos de sus protagonistas y una bibliografía básica para quienes deseen profundizar en el mito y la realidad de Alma Mahler.
Extracto de la novela
¿Sabe usted quién es el hombre a quien más he amado en la vida?
¿Al compositor Gustav Mahler, como muchos creen? No, hombre, no... ¿Al pintor Gustav Klimt? Tampoco. ¿Al formidable pintor Oskar Kokoschka o al famoso arquitecto Walter Gropius? No. ¿O quizá al apuesto monseñor Hollnsteiner, de quien decían que no llegó a ser cardenal de Viena porque perdió la cabeza por mí? Claro que no.
No es necesario que siga buscando nombres. Escuche bien, estimado amigo: el hombre a quien más he amado en la vida ha sido mi padre. Y no solo es al que más he amado, sino el único al que he amado realmente. Anótelo bien: ¡el único! Nadie como él, nadie como Emilio Schindler. Ninguno de los otros le llegó siquiera a la suela de los zapatos; ni Mahler con todas sus sinfonías, ni Klimt con su Art Nouveau, ni Gropius con su revolución arquitectónica, y mucho menos Kokoschka. Ni siquiera mi último marido, el escritor Franz Werfel, conquistó mi corazón como lo hizo mi padre.
¿Qué tenía él que no tuvieran los demás? Muchas cosas que sería largo enumerar, pero la más importante era que siempre me trató con respeto. Sí, respeto. Desde muy pequeña me hablaba como si yo fuera la persona más valiosa de la tierra. ¿No le parece maravilloso que una mujer sea tratada de esa manera? Mi padre me hizo sentir que yo era importante para él, para él y para el mundo.


